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TRATAMIENTO CON CLORO:                                                                                                                  

 

 CLORO:  El cloro, es el desinfectante que más se utiliza en las piscinas debido principalmente a su bajo coste.  Múltiples estudios realizados en los últimos años han demostrado su baja efectividad ante algunos  gérmenes, necesitando un tiempo medio de 30 minutos para matarlos, tiempo excesivamente amplio para evitar que algunos microorganismos lleguen de unas personas a otras, de ahí las denominadas “enfermedades de las piscinas” tales como Otitis, Conjuntivitis, Granuloma, Pié de Atleta, Enteritis… Debido al amplio abanico de hongos, bacterias y virus que existen en el agua como ya vimos en la introducción.

Por otro lado, químicamente el cloro es un elemento halógeno que produce derivados nocivos para la salud. Ácidos haloacéticos, Cloraminas, Haloacetonas, Cloruro de cianógeno, Clorofenoles… que pueden producir  daños irreparables en la salud y eso sin hablar de los temidos Trihalometanos THm´s que son dioxinas cancerígenas que se absorben por la piel mientras nadamos.

Medioambientalmente,  el cloro tampoco sale bien parado. el cloro es un elemento muy volátil, y además de ser nocivo por inhalación al nivel del suelo, cuando se eleva a la ozonosfera ataca a la capa de ozono, así mismo cuando tiramos agua de la piscina contaminamos ríos y acuíferos.

Se puede encontrar el cloro para piscinas en distintos formatos, el principio activo es el mismo, matando a las bacterias por golpe de calor

  •     PASTILLAS DE CLORO:  Existe una amplísima gama de este producto, desde las que solo contienen cloro hasta las que tienen dos, tres, cuatro o más efectos. Estos efectos suelen ser estabilizadores, reguladores de ph, anti-incrustantes...Evidentemente cuanto más efectos, más productos químicos, y por lo tanto más nocivos para la salud. Otro problema de las pastillas, es que utilizan ácido cianúrico para reforzar la efectividad del cloro en la piscina en los días más calurosos. El ácido cianúrico es nocivo para la salud, por lo que no son recomendables concentraciones superiores a las 100ppm. Es aconsejable dotarse de un test con el que controlar estos niveles. Otro elemento nocivo es la cloramina. la unión del cloro con el amoníaco produce cloraminas que reducen la efectividad del cloro porque "roban" el cloro libre y por lo tanto reducen el poder desinfectante. Cuando en las piscinas se detecta un fuerte olor a cloro y por el contrario cuando se analiza este elemento se detectan valores muy bajos del mismo, habrá que pensar en un alto nivel de cloraminas. Para solucionar este problema habrá que realizar una hipercloración añadiendo una alta cantidad de cloro para superar la demanda por parte del amoniaco hasta llegar al punto de ruptura (break point) en el que de nuevo aumentará el nivel de cloro y cesará el olor a amoniaco. El nivel de cloro libre en todos los sistemas con cloro debe llegar todos los días al final de la depuración entre 1 y 1,5 mg/l. En las piscinas con cloro se recomienda renovar el agua periódicamente para diluir los productos químicos acumulados.

IMPORTANTE: NO DEPOSITAR LAS PASTILLAS DE CLORO EN LOS SKIMMERS, TERMINARÁN DAÑANDO LOS MISMOS Y LAS TUBERÍAS. UTILIZAR LOS FLOTADORES ADAPTADOS PARA ELLAS.

  • HIPOCLORITO SÓDICO: El hipoclorito sódico (lejía ) se utiliza en estado líquido, tiene los mismos efectos nocivos que el cloro con la diferencia que no lleva ácido cianúrico y por lo tanto no será necesario controlar este parámetro.

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